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14 septiembre 2013

Fuentes de Documentación: La Biblia de los Cruzados.


Conocida también como Biblia de Maciejowski, Biblia del sah Abás, Biblia de san Luis o Biblia Morgan, esta biblia sirve de referencia e inspiración por la riqueza de sus imágenes a muchos recreadores históricos, pese a sus orígenes extranjeros.
Está datada entre 1240 y 1250 y se cree que es de origen francés.
Originariamente recogía escenas bíblicas del Antiguo Testamento, pero hacia finles del siglo XIII se añadieron en los márgenes textos en latín.
Hemos recopilado varias de estas imágenes para que os sirvan también de inspiración a la hora de recrear vuestros personajes, armas y vestuario. Podéis encontrarlas en Pinterest,
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18 noviembre 2008

Vestido medieval.



Vestido elaborado en paño color azul. Se cierra en la espalda mediante un acordonado.
Este tipo de vestidos, de corte holgado y largos hasta el suelo, fueron comunes en la indumentaria femenina a lo largo de toda la edad media, con ligeras variaciones en escotes o mangas. Sobre él podían vestirse otras prendas, como sayas encordadas, pellotes o sobrecotas.
Códices como la Biblia de Maciejowski o Manesse recogen abundantes muestras iconográficas de esta tipología de prendas.

11 noviembre 2008

Pellote


Traje de encima, elaborado en antelina marrón, con ribetes al tono.
El pellote fue una prenda de origen español que comenzó a usarse en el siglo XIII, extendiéndose en su evolución hasta finales del XIV. Se vestía sobre el brial o la saya encordada. Sus grandes aberturas laterales permitían ver la prenda o prendas que se llevaban debajo. Otras variedad de pellote incorporaban mangas, aunque el usado por la mujer de la época (ya que también era una prenda común en el vestuario masculino) solía carecer de ellas.
La longitud del pellote permitía cubrir los pies de quien lo vestía, excediendo en ocasiones la estatura de su propietaria. Este exceso derivó en una pragmática que determinaba que no se podían emplear más de dieciocho varas de paño tinto en su confección (1 vara = 0,8382 m.).
Era común que esta prenda tuviese un forro de piel; de ahí proviene su nombre.
Se conservan varios ejemplares de pellotes. Entre los femeninos destacan el de Leonor de Castilla (imagen superior) y el de la Infanta María (imagen inferior). El más popularmente conocido es el que perteneció a Fernando de la Cerda. También nos llegan referencias a esta prenda a traves de minias y códices: Codex Manesse, Libro de Ajedrez, Dados y Tablas, Libro de los Juegos, Cántigas de Santa María, etc.

14 febrero 2008

Túnica larga.


Túnica larga elaborada en sarga de algodón. El escote se cierra con dos botones de madera.