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05 abril 2012

Prendas de color negro en la Edad Media.


Hace unos meses, investigando sobre la iconografía de la techumbre de la caterdal de Teruel, me encontré con una serie de imágenes que me llamaron mucho la atención. Se trata de la representación de varios caballeros portando atuendos de color negro.
Muchas veces hemos debatido sobre si el negro era un color habitual en la Edad Media, por la dificultad de conseguir un color negro puro esta época, semejante al negro 'ala de mosca' que vino de América y que tan popular se hizo durante el Siglo de Oro español.
Esta tarde  me he dispuesto a ojear uno de esos libros que tengo en mi montaña de 'cosas por leer' y he encontrado referencias a un tejido denominado bruneta, cuya descripción aporta bastantes datos al respecto. El libro se titula 'Nomenclaura de los Tejidos Españoles del siglo XIII', de Alfau de Solalinde, y dice lo siguiente:
' La bruneta es un tejido de lana de calidades diversas teñido en un tono muy oscuro, casi negro, fabricado principalmente en los Países Bajos. (...) Las brunetas, galabrunes e isembrunes y otros tejidos de mejor calidad se teñían con granza  y palo del Brasil y agua de alumbre. Más adelante volvieron a teñirse las brunetas en tonos muy oscuros, casi negros, mezclando pastel  y granza, mezcla con la que se obtenían una gran variedad de tonos entre el violeta y la sanguina. (...) La bruneta siempre se describe como 'casi negra', es decir, un tono de negro, de los que debería haber varios como había varias calidades. La bruneta fue uno de los tejidos más populares de la Edad Media; aparece en España ya en el siglo XII. (...) La existencia de varias clases de bruneta puede deberse a las distintas clases de tintes (...) la bruneta prieta era la de inferior calidad (...) en otros ejemplos, bruneta es uno de los pocos tejidos permitidos a los judíos.'.
He encontrado el texto bastante interesante y por eso me he decidido a compartirlo con vosotros.
Espero que os guste.

01 julio 2009

Leyes Suntuarias en Roma

Hablemos de leyes ...

La indumentaria es parte de la cultura de un pueblo o civilización. En muchas ocasiones, sobre todo cuando se trata de culturas antiguas, la ropa nos indica muchas cosas sobre quién la viste: su estatus social, su poder adquisitivo o el cargo que tiene en la sociedad. Las clases altas siempre han querido distinguirse de las otras a través de su forma de vestir, además de haciendo ostentación de sus riquezas. Las leyes o pragmáticas suntuarias surgieron con la intención de regular el lujo y los excesos en el vestir, no sólo de las clases adineradas, sino también de las menos pudientes, que en ocasiones invertían gran parte de su patrimonio en intentar copiar las modas de las clases superiores.
La primera ley suntuaria de la que tenemos constancia, la Ley Oppia (215 a.C.), fue promulgada en Roma y prohibía a las mujeres romanas poseer, entre todas sus alhajas y adornos, más de media onza de oro, usar vestidos de muchos colores e ir en silla de manos, salvo si era para acudir a un sacrificio.
Esta ley, ni fue muy popular ni muy respetada. A los 20 años de ser promulgada, las romanas exigieron su revocación.
Las siguientes leyes que surgieron, la Ley Orchia (570) y la Ley Emilia (675) regulaban el lujo en lo referente a cenas, cantidad de platos, invitados y alimentos que podían servirse.
Posteriormente, Julio César publicó un edicto en el que se prohibían los vestidos de grana (un tipo de tinte muy caro) y aplicar perlas en ellos, a excepción, claro está, de ciertas personas de clases distinguidas y únicamente en ciertos días solemnes.
Augusto prohibió presentarse en los tribunales o el circo si no se llevaba un traje talar (largo) y Tiberio prohibió a los hombre usar sedas.
Por su parte, Alejandro Severo quiso establecer formas determinadas en el vestir, según las clases sociales, pero nunca llevó a término esta medida ya que encontró en ella más inconvenientes que ventajas, y la restringió únicamente al tipo de vestido que debían llevar los Senadores y los Caballeros.
Valentiniano y Valente prohibieron el uso de bordados; Graciano reiteró la prohibición de uso de la grana y el uso de la seda guarnecida con oro, excepto si se tenía una licencia expresa del ministerio. El Emperador León prohibió ornamentar las sillas y frenos de los caballos con perlas, esmeraldas o jacintos.
Todas estas leyes no consiguieron frenar el constante crecimiento del lujo, es más, agudizaron el ingenio de la población, que cada vez encontraba nuevas fórmulas para demostrar su estátus. Viendo que estas leyes no conseguían su propósito, Teodosio endureció las penas contra los que incumpliesen las leyes, medida que tampoco consiguió limitar el lujo en el vestir. De nuevo, volvió a prohibir el uso de la seda y la grana.

16 febrero 2009

Bodas de Isabel 2009 - El Campesino.


Bajo el nombre de 'El Campesino' presentamos nuestra propuesta de indumentaria masculina del siglo XIII, compuesta de:
- prendas interiores: camisa, calza y calzón,
- prendas exteriores: túnica bocksten y capucha abotonada,
- prendas de cobertura o sobretodos: capa con fibula,
- complementos: cinturón, bolsa y guantes de tres dedos.
En la imagen podeis ver una muestra de todas estas prendas, algunos detalles de las mismas, así como algunas de la imágenes que sirvieron de muestra para la elaboración de esta propuesta.
El grueso de las prendas se basan en códices como la Biblia de los Cruzados, las Cántigas de Santa María, The Lutrell Psalter y similares, mientras que los guantes están referenciados, entre otros, en esta pintura conocida como 'La Natividad'.
Los materiales que se han empleado en la confección de estas prendas están basados en los utilizados en aquella época (dentro de lo posible, claro). Se ha empleado lino para las prendas interiores, algodones para las calzas y la túnica, paño de lana para la capucha, los guantes y la capa, y cuero para la bolsa y el cinturón.
Los marrones y verdes son colores muy empleados por las clases sociales bajas, ya que se trata de tintes fáciles de obtener y asequibles a las clases sociales desfavorecidas, además, se trata de los colores básicos de la naturaleza, con los que nuestro campesino se siente familiarizado e identificado con el ambiente que lo rodea.

A continuación os dejamos algunos enlaces que se hacen eco de la noticia:
http://www.actualidadfestera.es/index.php/Otras/Teruel-vuelve-al-siglo-XIII.html
http://www.actualidadfallera.es/index.php/newsfeeds/actualidadFESTERAes.html?Itemid=0
http://www.vaquillas.es/2009/02/13/todo-listo-para-las-bodas-de-isabel-de-segura/
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=476733
http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=41857&secid=30
http://noticias.terra.es/local/2009/0206/actualidad/la-revista-de-las-bodas-de-isabel-homenajea-a-los-actores-que-han-encarnado-a-diego-y-a-isabel.aspx

09 diciembre 2008

Indumentaria del siglo XV.

A lo largo del siglo XV vemos cómo las prendas se van enriqueciendo, a la vez que se hacen más complejas. Las modas cambian rápidamente y surgen las diferenciaciones nacionales en el vestir, aunque se siguen unas pautas generales.
La moda española de esta época se caracterizó por una marcada influencia francoborgoña, especialmente en la indumentaria masculina. También adoptamos rasgos de las modas italianas, así como tejidos, bordados y adornos moriscos. El traje de las clases bajas conservó rasgos de los siglos anteriores.

Indumentaria Masculina:
- Prendas Interiores: camisa o alcandora y bragas.
- Prendas Semiinteriores: jubón y calzas. De un hombre vestido únicamente con éstas prendas se decía que iba desnudo.
- Prendas para Vestir a Cuerpo: jaquetas, de diferentes largos, sayas abotonadas y ropas. Se adoptaron los quixotes, sayos veraniegos de estilo morisco.
- Trajes de Encima: aljubas, marlotas, balandranes.
- Mantos, Capas y Sobretodos: La indumentaria del siglo XV destacó especialmente por la riqueza y variedad de los sobretodos: hopas, forradas en piel, ropas o ropones, garnachas, la gramalla, para los lutos, tabardos, capuces, gabanes, capas lombardas, manchegas o castellanas, mantones, redondeles, bernias, capellares y albornoces de estilo morisco, hucas, jorneas, etc.

Indumentaria Femenina:
- Prendas Interiores: camisa o alcandora.
- Prendas Semiinteriores: cos, equivalente al jubón femenino y faldillas.
- Prendas para Vestir a Cuerpo: sayas o briales.
- Trajes de Encima: pellotes, hábitos, ropas, aljubas, cotas y sobresayas.
- Mantos, Capas y Sobretodos: mantos, mantillos y mantillas, mantonets, mantoninas, mantos sevillanos, capas, tabardos, capuces, capillas, ropas, garnachas y hopas.

Era común que tanto hombres como mujeres llevasen la cabeza cubierta, lo que dió lugar a gran variedad de tocados: bonetes, gorras, sombreros, capellos, tocas, cofias o albanegas, garlandas, rollos, capirotes, tranzados, tiras de cabeza y chapeles.
En cuanto al calzado, podemos destacar los borceguíes, botas, alcorques, galochas, chinelas y chapines.

14 noviembre 2008

Indumentaria en el siglo XIV.

Durante el siglo XIV se conservan muchas de las prendas que aparecieron a lo largo del siglo anterior, aunque surgen otras nuevas. Éstas se caracterizan por una tendencia a cortar los trajes, especialmente los militares y alargar las mangas, llegando a colgar de los codos (mangas perdidas). La silueta del nuevo siglo es de talle bajo, sin marcar la cintura. Comienzan también a subirse los cuellos y surge el gusto por las prendas acabadas en largas puntas (capirotes, calzas, zapatos, etc.). Se generaliza el uso del botón, cubriendo mangas y delanteros.

Traje masculino:
Las nuevas prendas que aparecen son la jaqueta, el jubón y la hopa. Las dos primeras derivan de prendas militares usadas sobre la armadura, que son, respectivamente, el jaque y el jubón de armar. Ambas se forraban con tejidos de algodón. El jubón era una prenda semiinterior, de la cual sólo se veían las mangas y sobre la que se vestía la jaqueta, que podía ser corta o llegar a cubrir hasta medio muslo.
El cinturón, llamado también cintura, pasa a ser de placas articuladas y se coloca a media cadera.
La hopa u hopalanda era un traje considerado de lujo, que solía forrarse en piel. Era un sobretodo, por lo que no admitía el uso de ninguna otra prenda sobre él. También los había de varios largos y con varias tipologías de mangas, generalmente muy amplias.
Los tocados se hacen más puntiagudos y aparecen el bonete, de copa redondeada y los capelos. El capirote ahora se viste metiendo la cabeza por la abertura destinada a la cara, con lo que se consigue que forme una cresta. El largo pico se enrolla alrededor de la cabeza.
Como prendas destinadas al luto destacan la gramasía pluvial y la gramalla (derivado de la garnacha empleada el siglo anterior).

Traje Femenino:
Se conservan del siglo anterior la saya y el brial, ajustados y de manga estrecha. También se sigue usando el pellote, aunque con algunas variaciones.
Los escotes del siglo XIV son redondos y comienzan a dejar al descubierto los hombros. Durante este siglo, el traje femenino comienza a ajustarse al pecho, quedando despegado del cuerpo en cintura y caderas. Las mangas, al igual que las de los hombres, comienzan a ser colgantes. Se amplía el vuelo de los vestidos, dando lugar a la cola, denominada falda en esta época. También son comunes las prendas de cuello alto en mujer.
Como prendas nuevas destacan la hopa y la cotardía, que es un equivalente a la jaqueta masculina. En este siglo las mujeres adoptan el uso del capirote, prenda únicamente vestida por los hombres hasta el momento, aunque el tocado femenino más característico es el tranzado.

14 febrero 2008

Indumentaria del siglo XIII.


A continuación os ofrecemos un esquema comparativo de las prendas que usaban los hombres y mujeres del siglo XIII. Muchas prendas son coincidentes para ambos sexos, con ligeras variaciones entre ellas, como puedan ser los largos o la ornamentación. Este esquema divide a su vez las prendas por tipologías, las cuales coinciden también en ambos sexos.

Indumentaria Masculina:

- Prendas Interiores:
- Camisa, Calzón, Calzas.
- Traje de Debajo:
- Saya o Gonela, Saya Encordada, Saya con Mangas Cosedizas.
- Traje de Encima:
- Túnica, Piel, Aljuba, Cota, Pellote.
- Sobretodo:
- Manto, Capa, Garnacha, Tabardo, Sobrevesta.
- Tocados:
- Birrete, Cofia, Bonete, Capirote.
- Calzado:
- Zapato, Bota, Escarpín.

Indumentaria Femenina:
- Prendas Interiores:
- Camisa Labrada, Camisa Margomada.
- Traje de Debajo:
- Saya o Gonela, Saya Encordada, Brial.
- Traje de Encima:
- Piel, Cota, Pellote.
- Sobretodo:
- Manto, Capa.
- Tocados:
- Toca, Bonete.
- Calzado:
- Zapato, Bota.

06 mayo 2007

El color en la historia de la indumentaria.

Hablemos de colores ...
Durante el siglo XI predominó el uso del rojo, los verdes y el azul claro (colores presentes en los períodos posteriores), así como los marrones, marrones rojizos, pardos o el negro. El hombre también usó el amarillo en sus prendas.

En el siglo posterior se mantuvo este criterio de color, añadiéndose nuevas tonalidades, como el azul verdoso o el leonado (un marrón próximo al amarillo). En este período se destaca la aparición de colores exclusivos para la nobleza, como el escarlata.

Ya en el siglo XIII, además del escarlata, la nobleza añade el púrpura como color exclusivo de su estrato social, connotador de rango y poder. El resto de clases sociales mantienen el uso de los colores anteriormente citados.

En el siglo catorce se introducen pocas variantes. Una de ellas es el gusto masculino por las prendas partidas o bicolor (siempre en vertical), con ricas y variadas combinaciones de color. Se ponen a su vez de moda las calzas rojas para hombre. La realeza toma para sí el uso de prendas con motivos en oro o plata, generalmente bordados, mientras la nobleza incorpora el tostado a sus colores. Comienza a usarse el blanco 'puro' por todas las clases sociales, generalmente para prendas interiores.

El siglo XV nos aporta, como novedades, el uso del rojo carmesí y una generalización del uso de tonos oscuros entre los hombres. El uso de los demás colores se mantiene.

Un siglo después, el blanco se elige también como color para prendas interiores y todo tipo de puntillas. Se mantiene el uso de rojos, azules, verdes, marrones, marrones rojizos, leonados, ... Como novedad, comienzan a aparecer tonos naranjas en las prendas y nuevos tonos de rojo, más suaves, así como gamas de gris azulado. Se adopta el azul marino, aplicado a abrigos y chaquetas, como color distintivo de aprendices y servidumbre en general (esto ya era así en tiempos romanos). La nobleza mantiene como colores preferentes el púrpura, el escarlata y el tostado, añadiendo el uso de terciopelos azules y tejidos bordados en oro y plata.

El siglo XVII es el que aporta una mayor variedad de colores a la moda. A parte de los ya usados en anteriores períodos, se introducen los malvas, el amarillo ambarino o pajizo, el naranja melocotón, azules verdosos, granates, marrones dorados, rojos rosáceos, etc.

Las mujeres prefieren los grises claros, violetas, tonos ámbar, blancos y negros, mientras que entre los hombres es común la combinación de blanco y negro, negros, grises, azules y rojos.
(Nancy Bradfield A.R.C.A., 'Historical Costumes of England', George G. Harrap & Co. Ltd., London.).